Mendoza,

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Jorge Sosa

Alí Babá

La historia del choreo en la Argentina es mucho más vieja que la Argentina misma, cuenta que cuando llegó pedro de Mendoza los querandíes los dejaron en una sola noche en bola y sin documentos.

4/5/2017

Les afanaron todo. Después nos fuimos perfeccionando pero nunca abandonamos la práctica: se podría decir, con rigor científico, que en este país siempre se afanó, de distintas formas y maneras, pero se afanó.

Si sacáramos la cuenta de todo lo que se han afanado gente que circunstancialmente pasó por el gobierno, llegaríamos a una cifra de asombro. Ni Guinnes creería en lo sumado.

En épocas más recientes, casi actuales diría yo, todos sabíamos cuál era Rio más rápido de la Argentina: el Rio jano. Se decía que el partido político más viejo de la historia era el de Carlitos Menem, ya que en la época de Ali Babá tenía cuarenta afiliados.

Ali Babá es un personaje novelesco que pertenece a uno de los libros más conocidos del mundo “Las mil y una noches” y dentro de todos sus relatos, el de Alí es uno de los más famosos. Dicen que tenía una cueva con una puerta que se abría al decir “Ábrete Sésamo”, o se cerraba al decir “Ciérrate Sésamo” lo que no dice la historia es Sésamo era el gallego que actuaba como portero del edificio.

Un día, unos ladrones que azolaban esas regiones de Persia deciden guardar sus tesoros en la cueva de Alí Babá y el bueno Alí se aprovechó del tema porque sólo él sabía cómo abrir la puerta, y así fue sacando parte considerable del botín y armando su propio botín, lo más tranquilo, tal vez por aquello que “aquel que le roba a un ladrón tiene cien años de perdón.

La cuestión es que Ali Babá se hizo famosos por sus correrías y por su enriquecimiento súbito ya que, cuando no estaban los ladrones se quedaba con una parte de lo que los cacos habían acumulado.

Pues parece que el país está dispuesto a hacer acuerdo con esta gente porque el presidente Macri Termina de reunirse con Jack Ma que es el capo de la empresa de negocios electrónicos chinos llamada Alíbabá. Esta empresa se ocupa de hacer negocios vía internet y es una de las que mayor cantidad de morlacos suma en China.

Empresa poderosísima, un negocio mucho más importante que el antiguo Alíbabá con la ventaja de que para acceder a sus edificios no hace falta conocer consignas porque todos tienen portero eléctrico.

Dicen que nos va a ayudar en la comercialización de distintos productos de nuestro país, cosa que ampliaría enormemente la posibilidad de negocios de los productores argentinos. Uno de los beneficiados serían los vinos en ese enorme estado asiático. Miren ustedes: si cada habitante de China, toma por día, dos tragos de vino, no habría forma de que Mendoza satisfaga esa demanda.

Pero vendría muy bien para ampliar el panorama y que cada vez sean más (orientales o no) los que gocen de las bondades de nuestra bebida nacional. Porque no nos damos cuenta, en este instante, en este exacto instante en que usted me está leyendo, en miles de lugares del mundo, alguien está brindando, alguien está festejando, alguien se está poniendo en curda con vinos mendocinos. Es la realidad.

Así que no importa el pasado delictivo de nuestros actuales socios, Alibabá es ahora socio de Argentina. Dicen que dentro de unos días aterrizará en el aeropuerto de Ezeiza un enviado de Al Capone. Vamos que se puede.

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