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Jorge Bossio Por Jorge Bossio Jueves, 6 de Setiembre de 2018

La visita de Macri a Potrerillos y el resto bar El Lago haciendo historia.

La llegada a Mendoza del presidente de la Nación tuvo ribetes especiales, sobre todo por la forma en que protocolo y seguridad de Presidencia fue organizando la llegada.

Precisamente el tema de seguridad hizo que se tomaran precauciones en cada paso que daba el mandatario nacional.

Desde el comienzo, desde el principio, cuando los medios que arribamos temprano, ya se nos impidió el ingreso al Gran Hotel Potrerillos, lugar en donde Macri se iba a reunir con los referentes de turismo para analizar la realidad del sector. Situados enfrente de la rotonda de acceso al hotel, comenzó lo que sería una larga espera hasta la llegada de las autoridades.

Luego los rumores del camino que tomaría la caravana presidencial. "Viene por vía terrestre porque hace mucho viento y el peligroso para el helicóptero". La otra, si viene por vía terrestre, "viene por la 82 para que vea el nuevo túnel". "No, viene por la 7 porque es más amplia y más segura", y así todas las versiones se entrecruzaban.

Las dueñas del lugar.

El tiempo pasaba y no se veía caravana ni nave aérea. Hasta que seguridad corrió a los periodistas 100 más hasta la estación de servicio. La llegada de un camión de bomberos y de una ambulancia que3 se ubicaron en un predio al costado del ingreso del hotel, despejó las dudas. Y así fue. El clásico sonido del helicóptero y la movilización del personal de seguridad, confirmo por donde venía el presidente.

A la distancia se observó cómo bajaba el presidente junto al gobernador Cornejo, subiendo a una camioneta y una camioneta de las denominada "traffic".

Listo, ahora ingresan al hotel para mantener las reuniones con los referentes de turismo. No, siguieron de largo hacia la rotonda de ingreso a Potrerillos y se detuvieron frente a la misma, descendiendo los ocupantes e ingresando a un resto bar. Un simpático lugar llamado El Lago.

A la par llegaba el resto de la comitiva de ministros de la Nación que si lo hicieron por vía terrestre. Todos los medios quedamos sobre la rotonda a 50 metros del improvisado salón comedor de presidencia.

La empanada de Mauricio Macri.

Según se pudo saber, el Gran Hotel Potrerillos tenía preparado, como  debe ser, un fastuoso almuerzo para la llegada del Primer Mandatario. En su lugar, toda la comitiva, eligió un sencillo menú que incluía, como pudimos saber luego, empanadas, milanesas y papas fritas, todo regado con agua y gaseosas. Era necesario concentración para la improvisada reunión del gabinete nacional y un vino mendocino, los hubiera distraído.

Cuarenta minutos de reunión y así como llegaron, con la misma rapidez, salieron, ahora si, para el hotel.

Como otra nota de color, fue la charla con el propietario del lugar que seis meses antes lo había concesionado a dos amigas del lugar. La gente del lugar tenía la consabida emoción, era la primera vez que un presidente de la Nación llegaba al lugar y encima comienzo en un sencillo bar del lugar. Ni siquiera tuvieron tiempo de renovar el reclamo que vienen haciendo desde hace décadas por su necesidad de contar con gas natural.

A los cronistas presentes nos quedó el placer de degustar una de las empanadas que, quizás en su apuro, no pudo comer Mauricio Macri. Gustos que nos da esta profesión


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