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Jorge Bossio jbossio@gmail.com Martes, 3 de Julio de 2018

Armageddon, el amor y el Oscar negado

Se cumplen 20 años del estreno de la película “Armageddon” con Bruce Willis y Liv Tyler. Pero detrás de su éxito, hay una historia que conjuga el amor de una mujer y un premio que se le ha negado en varias oportunidades.

Vamos a ingresar al mundo de esta columna con dos anécdotas o historias, las dos unidas por un lazo común que tiene forma y alma de mujer, como lo veremos más adelante.
Una noche de 1997, ya metidos en la cama a punto de conciliar el sueño, Barbra Streisand y James Brolin estaban haciendo cucharita. Entonces él se acercó al oído de ella y le susurró: “No quiero quedarme dormido”. “¿Por qué no?”, le preguntó ella. “Porque te echaré de menos”. Todo eso lo contaron en una entrevista a la periodista Barbara Walters.
Cuando leyó esto, la compositora Diane Warren había recibido la misión de escribir un tema de amor para la película Armageddon que protagonizaría Bruce  Willis, Liv Tyler y Ben Affleck, entre otros integrantes de un valioso reparto.
Aquí es cuando ingresa la segunda anécdota, en forma de escena de la película. Poco antes de que el equipo de perforadores iniciara la misión de viajar al espacio, para destruir un asteroide del tamaño de Texas, antes de que este acabe con la humanidad–, el galán del grupo (Ben Affleck) se marcha con la hija del jefe (Liv Tyler) en busca de un ratito de intimidad. Entonces, mientras ella está tumbada con el vestido abierto, él coge una galletita con forma de animal y la desliza, juguetón, sobre su abdomen, primero rumbo al pecho, después rumbo a la ingle. Ella le pregunta: –Cariño, ¿crees que es posible que alguien en el mundo esté haciendo exactamente lo mismo que nosotros ahora? Él le responde: –Eso espero. Si no, no sé qué estamos intentando salvar.
Entonces oímos la voz de Steven Tyler, líder de Aerosmith cantando: “I don’t want to miss a thing” (“No quiero perderme nada”). Cuando se estrenó Armageddon muchos creyeron que la canción era de Tyler, como casi todas las del grupo. Además porque le cantaba a una escena interpretada por su hija. Pero no, la canción, como muchas otras, exitosas, era de la californiana Warren que se inspiró en ese diálogo entre James Brolin y Barbra Streisand.
Cuenta Steve Tyler que cuando le dieron la canción que interpretaría para la película, quiso conocer a la autora. En una conversación que tuvo, el músico le dijo que todo el mundo hace el amor con sus canciones. Además, le preguntó si tenía pareja. Ella sólo le sonrió tímidamente. A lo que el músico interpretó que como no se enamoraba en la vida real, volcaba ese amor en sus canciones. La compositora le confirmó que eso era cierto y que era una romántica frustrada.
Pero Diane, prolífica autora de notables éxitos, nunca ganó un Oscar, pese a que tuvo varias nominaciones, todas ellas de gran llegada al público. Parece que el gusto de la gente, guarda una gran distancia con los miembros de la Academia. Ganó Grammys, Globos de Oro, tres Emmys y tres Billboard,  pero nunca un Oscar, pese a contar con ocho nominaciones.
Diane Warren se quedó sin el Oscar por Armageddon (se lo arrebató When you believe). Al año siguiente lo volvió a intentar con su Music of my heart, interpretado por N’Sync y Gloria Estefan para Música del corazón, y tampoco fue premiada.
Ella cuenta que no se ha enamorado en su vida, “no como en mis canciones”. No interesa si los votos “exclusivos” pero  no “inclusivos” de Hollywood no le dieron ese reconocimiento. Se lo dio la gente y seguramente, en sus momentos de soledad, frente a un piano, su corazón se debe trasladar hasta el infinito, un espacio sólo reservado para los verdaderos enamorados. Como James Brolin y Barbra Streisand. Y como Diane Warren.





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