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Jorge Bossio jbossio@gmail.com Martes, 5 de Junio de 2018

La "familia unita" pero, ¿cuál familia?

Los Campanelli fue una serie de televisión de principios de los ´70, todo un éxito indiscutible y que hacía del culto de la familia, su leit motiv. Pero ha transcurrido mucho tiempo y ahora los modelos de familia se han incrementado de forma incontenible.

Martes, 5 de Junio de 2018

"No hay nada más lindo que la familia unita", decía el actor Adolfo Linvel como cierre de cada uno de los capítulos semanales de Los Campanelli, una serie que mostraba a una familia italiana con numerosos hijos, nueras y yernos, que cerraban el domingo con una típica raviolada y con el concepto de la unión familiar por sobre todo.
Pero ha pasado mucha agua bajo el puente o por las acequias, y ese concepto de familia ha cambiado, se ha ampliado y lo sigue haciendo a ritmo vertiginoso. "Esa" familia sigue existiendo pero ahora tiene que convivir con "otras", que se siguen diversificando ante la aparición, en la sociedad, de nuevos géneros o modelos.
Las familias tradicionales con uno o varios hijos, conviven ahora con matrimonios sin hijos, padres con hijos sin vínculo matrimonial, familias monoparentales, familias reconstruidas, familias transnacionales, parejas homosexuales con hijos, o sea un sinnúmero de opciones, cada cual con sus propias características.
Están las familias nucleares compuestas por una pareja de adultos que se hacen cargo de uno o más hijos biológicos. Es por tanto, la familia clásica como se la conoce desde la historia de la humanidad.
Se le suma, y aquí el orden de aparición es absolutamente aleatorio, las homoparentales, que son familias formadas por dos padres o madres homosexuales y uno o más hijos. Este tipo de prole es la que ha sufrido un rechazo por parte de la "sociedad" por creencias arraigadas sobre los roles de géneros que "deberían" tener en cuanto a maternidad y paternidad.
Estos prejuicios aún perduran a pesar de las numerosas investigaciones y estudios realizados que demuestran que los hijos con padres del mismo sexo, llevan una vida de lo más normalizada y que esto no influye de forma negativa en su desarrollo. Es más, incluso hay datos que defienden todo lo contrario. Los hijos de parejas homosexuales cuentan con una mejor salud mental, más autoestima y roles de género más flexibles.
Luego están las familias  monoparentales, producto de la vida moderna y con una mayoría abrumadora de mujeres que deciden tener y criar solas a sus hijos. Claro que ya no es el caso de la una madre divorciada, sino que es una decisión de vida.
Sumamos también a las familias reconstituidas, aquellas formadas por padres separados que se unen y que incluso tienen a sus propios hijos. Recordemos aquella película "Los tuyos, los míos y los nuestros". Esta modalidad familiar tal vez sea la que más abunda en la actualidad debido al gran número de divorcios que se producen.
Podemos añadir la familia multigeneracional, porque conviven miembros pertenecientes a distintas generaciones que, en nuestro país, por los costos de alquiler de viviendas, empujan a muchas parentelas a compartir un espacio.
Hay otros casos, como las familias adoptivas, que acogen hijos de otros, en pareja o en solitario, o las de tránsito, que reciben chicos hasta que encuentren un hogar permanente. No podemos olvidar a las familias sin hijos o la de los abuelos que contienen a sus nietos porque los padres los han abandonado o han fallecido.
Me voy a detener en este listado porque supongo que puede haber más diversificaciones de lo que representa una familia. Pero más allá de las tipologías, lo cierto que el concepto de familia es uno solo, allende los tipos de miembros. Todos conviven en un espacio y cubren las necesidades de tener, de relación y de ser. Tener, los aspectos materiales; de relación, por el amor y la sociabilidad; y de ser, por la identidad y la autonomía de cada uno.
Acá no importan los estereotipos, los prejuicios, las etiquetas. No hay un modelo único y válido. Como ninguna persona es igual a otra, lo mismo pasa con las familias. Porque ya no existe la familia "normal" porque ese término, en realidad, le corresponde a la diversidad. Esa es la razón de ser de una sociedad moderna.






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