Mendoza,

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Jorge Bossio

¿Cuántos y cómo seremos en 2050?

Para los que creen que esto es un tema de ciencia ficción, les advierto que esta pregunta y su respuesta, están basadas en datos científicos, aunque limitados al devenir del ser humano. En 2050 seremos casi 10 mil millones de habitantes, China no será el país más poblado y, ojo con las superbacterias.

22/11/2017

Hombres y mujeres se apasionan con el futuro, siempre ha sido así. Querer saber cómo vamos a estar, qué avances tecnológicos tendremos, cuánto de cierto hay en las películas de ciencia ficción que se cumplirá en el devenir, son temas que nos entusiasman. Cada uno de nosotros quiere ser un Julio Verne cuyas predicciones deseamos ver en “nuestro” futuro y no el de nuestros hijos o nietos.

Pero los científicos ya tienen una proyección de nuestro mundo (o Tierra) para cuando se cumpla la mitad del siglo XXI. Y los números asustan. Como decíamos en el encabezado la población estará en unos 9.800 millones de habitantes. Es que los seres humanos tienen una capacidad prodigiosa para reproducirse. La pregunta que uno se hace es, si en 1800 éramos  mil millones y en 1950 llegamos a 2.500 (en 150 años), ¿cómo es posible que en 2050 (sólo 100 años) la población mundial estará en unos 10 mil millones?

 

Veamos las posibles respuestas. Durante los años noventa del siglo pasado, cada mujer tenía de media, tres hijos, uno más de los necesarios para sustituir a los padres en la siguiente generación. Las familias eran grandes pero morían muchos. Europa y Norteamérica son los únicos continentes donde las mujeres tienen de media, menos de dos bebés a lo largo de su vida, pero en todo el mundo la población sigue en aumento.

Como ahora, casi un quinto de la población futura se concentrará en un solo país, pero esta vez no será China: India va a ser la nación más poblada, al reunir el 17% de las personas en 2050. Este dato está ligado a la brusca reducción de la mortalidad que se observará, sobre todo, en los países menos desarrollados. Son precisamente países pobres –como India, Nigeria, la República del Congo y Pakistán– los que lideran las tasas de crecimiento de población a nivel mundial, y el motivo puede ser que mantienen familias numerosas pero cada vez gozan de una mayor longevidad.

La esperanza de vida al nacer actualmente es de unos 72 años, y llegará a los 77 años de media mundiales para entonces. Pero si se consideran solo los países más desarrollados, la cifra será bastante mayor, cerca de los 85 años.

En el terreno de la salud pública hay buenas noticias y las hay malas. Por una parte, algunas enfermedades devastadoras, como el sida, son cada día una amenaza menor, gracias a los avances en el tratamiento y la prevención. Además, conforme crece la esperanza de vida y la población envejece, aumentará la incidencia de condiciones peligrosas ligadas a la edad, como la enfermedad cardiovascular (la principal causa de muerte actual) o el alzhéimer.

Al margen de estas predicciones, hay un problema reciente y creciente que, junto con el cambio climático, lidera las discusiones internacionales de salud pública: las superbacterias. No es una exageración decir que las infecciones resistentes a los antibióticos superarán en muertes a las demás epidemias que conocemos. Las bacterias que sobreviven a nuestro abuso de los antibióticos generan cepas nuevas capaces de resistir los fármacos tradicionales. Simples infecciones que hace unos años se podrían haber tratado, hoy en día causan unas 700.000 muertes anuales.

La ciencia será una protagonista ineludible, porque ayudará a curar enfermedades y a crear cultivos para alimentar a una población creciente. Y en el medio, como siempre, nosotros, hombres y mujeres en búsqueda de algún hueco en donde estar y caminando por la vida evitando chocarnos con tantos pares. Mirando y creando películas de ciencia ficción que nos permitan abrir nuevos horizontes. ¿Calidad de vida? Ah, esa es otra historia. No pretendamos tanto. Somos seres humanos, eso sí, muchos.

 

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