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Jorge Bossio

El efecto mariposa y el caos

Seguramente todos hemos oído hablar alguna vez del efecto mariposa, ese pequeño cambio que puede generar consecuencias enormes. A pesar de ser un concepto complejo, para muchas personas es una filosofía e incluso se puede aplicar a muchos campos de la vida.

7/8/2017

Para conocer un poco sobre esto, hay que recordar al meteorólogo Edward Loren, que sostuvo que la mínima variación en un sistema lleva a grandes diferencias en el efecto final. La frase proviene o fue utilizada en un proverbio chino que dice que “el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo”. Cuando Koffi Annan, secretario general de la ONU pronunció su discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz, se refirió al “efecto mariposa” y afirmó que “todo tiene que ver con todo y somos todos inter-retro-dependientes”, o sea sistemas caóticos en donde domina la imprevisibilidad.

Incluso muchas películas lo han utilizado como argumento como por ejemplo “El efecto mariposa” con Ashton Kutcher, en la que tiene la habilidad de volver en el tiempo e intenta mejorar el mundo, pero se da cuenta de que cada cambio tiene más consecuencias de las que creyó, con resultados catastróficos. O “Babel” en donde las historias de distintas personas, viviendo en extremos opuestos del mundo, afecta a unas y a otras.

Pero vayamos al ejemplo que dio el puntapié inicial de esta columna. Estudios recientes afirman que, en 2090, las comunidades más secas habrán avanzado desde la esquina suroriental y el desierto se habrá comido la mitad de la Península Ibérica (de Alicante a Lisboa). El agua escasea, las olas de calor rompen récords y España se reseca. Este verano abrasador es sólo un anticipo del futuro.

Se sabe que en 2014 llovió lo mismo en El Esparragal (Murcia) que en Abu Dhabi, que el calor en 2015 achicharró miles de almendros en toda la provincia y que este año se ha sembrado menos que nunca en el Campo de Cartagena. “A mí los números me hablan”, asegura un especialista. “Las pluviometrías son las que son desde hace dos décadas, así que decir que el desierto cada día llama más fuerte a nuestra puerta no es alarmista, es realista”, añade.

O sea, que el futuro de España, no tan lejano, indica que en 2090, será un desierto. ¿Qué tiene que ver con el efecto mariposa? Doy dos ejemplos, uno cercano y el otro no. Los hielos del Ártico, se van derritiendo por los distintos cambios nocivos que produce el ser humano y como son aguas dulces, al juntarse con las saladas del Atlántico Norte, producen secuelas como la desertificación de buena parte de Europa.

Pero además, en seis meses se desmontaron 47 mil hectáreas del norte argentino y Chaco fue la provincia en la que más se avanzó con el desmonte en el último semestre, con 17 mil hectáreas, de las cuales 10 mil son ilegales. Basado en imágenes satelitales y que aborda el periodo comprendido entre enero y junio de 2017, el 80 % de la deforestación ocurre en cuatro provincias: Salta, Santiago del Estero, Chaco y Formosa, lo que incluye un 42 % de desmonte ilegal.

Esa es la causa y España (o Europa) es la consecuencia. El aleteo de la mariposa, en este caso en nuestro país, produce un desastre en el otro lado del mundo. ¿Exageramos? El descenso de los embalses, el aumento de las temperaturas, la pérdida de cubierta vegetal causada por los incendios, la tendencia a la erosión, el abandono de cultivos tradicionales, el crecimiento urbano e industrial y la repetición de eventos extremos.

Es posible que Koffi Annan, entonces, en su discurso, quiera subrayar la importancia de no ser conformista. Es por esto que el efecto mariposa podemos aplicarlo a tantos aspectos de la vida, en el que seríamos las mariposas que baten sus alas, llevando un mensaje concientizador a los demás. No podemos saber si estamos a tiempo o no, lo que sí sabemos es que, por lo menos, lo intentamos.

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