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Internacional Crisis Sabado, 1 de Diciembre de 2018

Mientras Macron está en Buenos Aires, Francia se prende fuego literalmente a protestas

Una nueva manifestación de los "chalecos amarillos" terminó en disturbios con unos 1.500 alborotadores que las fuerzas de seguridad no logran controlar.

Mientras que en la Argentina el presidente de Francia, Emmanuel Macron se saluda amigablemente con personas que portan chalecos de color amarillo, en su país, manifestantes que usan la misma prenda le dan dolores de cabeza a distancia.

Y es que este sábado se repite una nueva manifestación de los "chalecos amarillos" en los Campos Elíseos con una serie de enfrentamientos con policías antidisturbios volvieron a marcar hoy la agenda del país galo.


Según las autoridades, 1.500 alborotadores cortan los accesos a la famosísima avenida, donde los efectivos responden con gases lacrimógenos y cañones de agua. "200 manifestantes pacíficos en los Campos Elíseos. 1.500 alborotadores en el exterior del perímetro con la intención de deshacerlo. Nuestras fuerzas del orden responden frenando a los violentos: 39 detenciones por el momento", declaró en Twitter el ministro francés del Interior, Christophe Castaner.

Hasta las 7 de la mañana, hora Argentina, unas sesenta personas habían sido detenidas, según indicó en el canal "BFM TV" el secretario de Estado de Interior, Laurent Nuñez, quien denunció la "extrema violencia" de los manifestantes.

Las escenas de violencia y destrozos en este tercer fin de semana consecutivo de protestas contra el alza de impuestos a los combustibles y el encarecimiento de la vida se repiten desde primera hora de la mañana, cuando medio millar de manifestantes - algunos encapuchados - comenzaron a levantar barricadas y a cortar los accesos a la avenida.

Los alborotadores forzaron las barreras que rodeaban al Arco del Triunfo, que corona la famosa avenida parisina, y escribieron con pintura en él: "Los "chalecos amarillos" triunfarán".


Un grupo de manifestantes rodeó entonces la tumba del soldado desconocido, que representa a todos los soldados fallecidos durante el transcurso de la Primera Guerra Mundial, con la intención de protegerla de los violentos.

En la emisora "LCI", el portavoz del Gobierno, Benjamin Griveaux, instó a los "chalecos amarillos" a entablar un diálogo con el Ejecutivo aunque éste se mantiene firme en su decisión de subir los impuestos al carburante en enero, la primera denuncia de los manifestantes que claman también contra la caída del poder adquisitivo.

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