El diario gratuito de Mendoza

de de

Mendoza

Emilio Vera Da Souza everadasouza@gmail.com Jueves, 13 de Diciembre de 2018

Discriminación y desigualdad

En América se traducen en violencia, homicidios, desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias.

Jueves, 13 de Diciembre de 2018
Diario Jornada El diario gratuito de Mendoza. Buscanos en Facebook, Twitter e Instagram

El informe de Amnistía Internacional habla específicamente sobre lo más destacado en América: la discriminación y la desigualdad sigue en primer lugar en el continente. Los más grandes estragos son causados por altos niveles de violencia, homicidios, desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias.  

Profesionales cuya tarea es defender derechos humanos y civiles, son perseguidos y padecieron violencia con más fuerza.

La impunidad es generalizada y las políticas de persecución y para dividir a quienes tienen demandas comunes se intensificaron. Los pueblos indígenas sufren discriminación y se les niegan sus derechos económicos, sociales y culturales, incluido su derecho a la tierra y al consentimiento libre, previo e informado sobre los proyectos que los afectaban.

Los gobiernos poco hacen en la protección de los derechos de las mujeres y las niñas, así como de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI).

Se evidencia un retroceso de los derechos humanos en la legislación, las políticas y las prácticas. Este retroceso agrava además la desconfianza hacia las autoridades (que se manifestaba en bajos niveles de participación democrática e institucional).

Muchos gobiernos volvieron a recurrir a tácticas represivas, uso indebido de las fuerzas de seguridad y los sistemas represivos para silenciar la disidencia y las críticas. Hay un uso generalizado de la tortura y malos tratos, en un contexto de desigualdad, pobreza y discriminación descontroladas sostenidas por la corrupción y por las carencias en materia de rendición de cuentas y justicia.

Entre los retrocesos se destacan las órdenes emitidas por el presidente de EEUU, Donald Trump como “la prohibición de entrada a los musulmanes”, los migrantes y la construcción de un muro en la frontera entre Estados Unidos y México.

La violencia extrema era habitual en países como Brasil, El Salvador, Honduras, México y Venezuela. La violencia en la región se ve alimentada por la proliferación de armas pequeñas ilegales y por el crecimiento de la delincuencia común organizada.

Según un informe de la ONU, América Latina y el Caribe seguía siendo la región más violenta del mundo para las mujeres, pese a las estrictas leyes existentes para hacer frente a esta crisis. En Paraguay el último informe sobre violencia de género es realmente alarmante, ya que aumenta sin ningún freno la cifra de mujeres muertas por femicidas.

La región tenía la tasa de violencia no conyugal contra las mujeres más alta del mundo, y la segunda tasa de violencia conyugal.

México registró una ola de homicidios de periodistas y defensores de derechos humanos. Los homicidios de líderes y lideresas de pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes en Colombia dejaron al descubierto las limitaciones del proceso de paz.

Activistas de derechos sobre la tierra son blanco de violencia y abusos.

Quienes ejercen el periodismo reciben amenazas y ataques mediante el uso indebido de la justicia y la violencia policial e institucional.

Un elevadísimo número de personas escapa de sus hogares para intentar salvarse de la represión, la violencia, la discriminación y la pobreza. Muchas sufrieron nuevos abusos en sus viajes o al llegar a otros países de la región.

La incapacidad de los Estados de respetar los derechos humanos dejaba más espacio para la comisión de crímenes de derecho internacional y abusos civiles.

Entre esos agentes hay entidades de delincuencia organizada, que controlan territorios enteros, con la complicidad de fuerzas de seguridad. La falta de respeto por los derechos económicos, sociales y culturales causa un sufrimiento generalizado. El informe es lapidario. Nada podrá hacerse sin la voluntad de los que diseñan las políticas públicas y sin la participación de la población por medio de sus propias entidades y grupos de interés común y participativo. La información certera y confiable es fundamental también.


Seguí leyendo en Emilio Vera Da Souza