Mendoza,

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Emilio Vera Da Souza

Toda una vida a contramano

Ahora voy a confesarlo. Lo oculté mientras pude. Era un secreto incómodo y dañino. Hoy es imposible continuar con esta impostura. Señoras y señores, no tengo ninguno de los elogiosos atributos de Leonardo Da Vinci, ni la inventiva de Bill Gates, ni el talento de Charly García, ni el genio de Charles Chaplin.

5/7/2017

Tampoco puedo hacer alarde de escribir como Franz Kafka, no tengo la perversa capacidad destructora de Osama Bin Laden, ni la fortuna de los Rockefeller. La música no me acompañó con su magia como a Maurice Ravel, Beethoven, Jimi Hendrix, Ringo Starr, Paul McCartney, Sting, Eminem, Bob Dylan, Mark Knopfler, David Bowie o Robert Plant.

Mi cuerpo no se mueve con la precisión de Michel Platini, no juego como Guillermo Vilas, ni la emboco como Manu Ginóbili. Lionel Messi, con una lesión incluida, a mi lado es un rayo y ni hablar del más hábil de todos, los de ayer y de hoy, Diego Maradona.

No puedo hacer ni un garabato cuando hablamos de Rubens y a la producción de Pablo Picasso sólo puedo admirarla en silencio.

No tengo ni una dureza como la de Bruce Willis a la hora de morir. No tengo la calidad de Richard Dreyfuss, la templanza de Morgan Freeman, la apariencia de Robert Redford, la ductilidad de Keanu Reeves, ni una semana y media de Mickey Rourke,

Quizá, tal vez, tenga algo lejano del amarillo Bart Simpson.

A todos ellos, como a casi el 10% de la población, les pasa lo mismo que a mí. Son zurdos. Somos zurdos.

Los zurdos la pasan muy mal en un mundo pensado y diseñado para diestros.

Los bolsillos, los pupitres, las canillas y los molinetes. Los instrumentos musicales, los cuadernos, los relojes pulsera, las tijeras, los abrelatas, los cinturones, las armas largas, el filo de los cuchillos, las reglas, el ratón de las computadoras, las cámaras fotográficas y de video. Los autos, el tránsito, las lapiceras y las biromes. Todo eso y mucho más, está diseñado para los que tienen lateralidad derecha.

Hasta hace no mucho tiempo se obligaba a los niños zurdos a escribir con la mano derecha en las escuelas y con la izquierda atada a la espalda.

Los tiempos cambiaron y sin embargo todavía persisten algunas complicaciones.

Abotonarse una camisa o manipular algunas herramientas son incomodidades permanentes.

Cuando voy a comprarme zapatos, siempre me traen el derecho para que me pruebe, pero yo instintivamente me saco el izquierdo.

Dicen los científicos que las diferencias entre zurdos y diestros radican en cómo se organiza y procesa el cerebro. "Cada hemisferio controla el cuerpo en forma cruzada. En los zurdos, el hemisferio derecho domina y el hemicuerpo -mitad lateral del cuerpo humano- preferido es el izquierdo.

Actualmente el zurdo no está mal visto e incluso existe la creencia de que es más inteligente, aunque la teoría todavía no está avalada por la ciencia y muchos piensan que los zurdos tienen mayor capacidad creativa.

En Internet hay tiendas on line con objetos diseñados para zurdos: lapiceras -para no mancharse al pasar la mano-, reglas, sacacorchos y abrelatas son algunos de los productos que se ofrecen para facilitarnos la vida a los zurdos.

Inclusive existe un día para conmemorar a los zurdos: el 13 de agosto. Algo tan inútil ya que ningún zurdo lo sabe, ni sabe por qué ni para qué.

Hay más zurdos varones (13%) que mujeres (9%). El gemelo idéntico de un zurdo tiene un 76% de probabilidades de ser zurdo, por causas en parte genéticas y en parte ambientales. Entre la gente mayor hay menos zurdos, es decir, los porcentajes de zurdos caen bruscamente con la edad.

Los zurdos viven en promedio cuatro años menos que los diestros. Esto se achaca al estrés que produce en la vida cotidiana ser zurdo, en una sociedad diestra, o a los accidentes. 

En los deportes, el ser zurdo puede ser ventajoso en algunos casos, como en ciertas situaciones en el béisbol y en el boxeo.

En el mundo islámico, una persona zurda es considerada sucia. Hasta el día de hoy, es tabú en Oriente comer con la izquierda. Ofrecer un apretón de manos con la izquierda o saludar con la izquierda puede ser considerado un insulto serio. Debido a este tabú, los zurdos también están perseguidos en el mundo árabe. No hace falta hacer muchas aclaraciones sobre ser tildado de zurdo durante la dictadura de Videla, Agosti y Massera. Muchos perdieron la vida por identificarse o ser sospechados de tal cosa.

Las personas diestras procesan la información usando el "análisis", que es el método de resolver un problema descomponiéndolo en piezas y evaluándolas una por una. En contraste, los zurdos procesan la información usando "síntesis", en donde se resuelve un problema como un todo, intentando usar un método de relaciones para resolver el problema.

"Los zurdos son más creativos pero también más despistados y desmemoriados”, dicen desde la Asociación Norteamericana de Psicología.

Hasta la próxima.

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