Mendoza,

de
de

 

Emilio Vera Da Souza

La palabra como objeto

Una palabra ocupa tanto espacio, como una flor, como una nada.

22/3/2017

Una palabra al comienzo es pionera

Una palabra bien puesta es dignidad

Una palabra de mujer puede ser dulce

Una palabra puede ser verdad.

 

De todas las palabras que conozco, cualquiera podría servir en el mercado de las cosas útiles.

Pero el problema es que las palabras no funcionan con la especulación financiera.

Las palabras no se pueden sumar.

Simplemente por una cuestión proporcional,

 

Hay palabras

esenciales,

eternas,

huecas,

esbeltas.

 

También hay quienes encuentran palabras fáciles.

 

Palabras que hacen ruido

aunque las use el pensamiento.

Hay palabras que siguen

un orden determinado.

Algunas son para los inicios, otras se amontonan al medio y unas pocas son el remate, son el final.

Hay palabras muy sonoras,

pero como contrapartida,

hay palabras que se nutren del silencio.

 

Hay palabras de cierto tipo.

Hay tipos de palabra.

 

Definitivamente hay quienes

no valen ni la palabra empeñada.

 Amé a una mujer por las palabras y

son más las que me abandonaron

por no decir la palabra adecuada.

 

La palabra sincera me valió unos besos

pero las palabras más sentidas

fueron para dejar,

para dejarse,

para dejarme.

Final de amores contrariados.

 

Hay palabras confesas,

hay palabras esclarecedoras.

Hay palabras notables y

hay palabras salvadoras.

Algunas te dan su mano.

Otras no te dejan tocarlas.

Cuando yo era pibe,

había palabras inventadas a montones.

En estos tiempos, no hay tanto tiempo para imaginar nuevos inventos.

Hay palabras con cuerpo, palabras etéreas,

palabras fatales, palabras de muerte.

Sentimentales, reveladoras, ásperas, intrincadas, lacónicas, divinas.

Hay palabras de verano, palabras ingenuas, profundas, violentas, bifrontes.

Hay palabras que se dicen con la lengua y palabras que salen del estómago.

Palabras despiertas, palabras de fantasía.

Masculinas, buenas, malas, justas, inservibles, difíciles, inútiles, fieles, seguidoras, estúpidas.

Palabras que hablan.

Palabras para callar.

Palabras finales.

Final de palabra.

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