Mendoza,

de
de

 

Emilio Vera Da Souza

Herramientas para periodistas

Para ser periodista hace falta encontrar alguna historia donde nadie más puede.

8/2/2017

Hace falta tener buenas palabras a la hora de elegir contar. Usar correctamente el idioma, algunos sinónimos por rebusque, y dos o tres claras novedades de estilo para sorprender al otro.

Ese otro no es ni más ni menos que el público, el lector, el destinatario, el oyente, el televidente, el soberano. O todos los que por allí caminan.

Un periodista necesita la idea original para enfocar la noticia, el compromiso con la tarea, el respeto por el soporte del que se vale y una singular forma de ver el mundo para luego montarse en eso y describirlo.

Debe sorprender al público de tal manera que siempre el público quiera más.

El periodista debe utilizar todas las herramientas que le brinda el destino: lapicera o material escribiente –una máquina, una computadora, un lápiz-. Puede usar grabadora para dejar registro, utilizar fotos de su colega fotoperiodista para que quede imagen del instante buscado. Puede filmar para TV o mandar sus datos en todos los soportes posibles por Internet. Pero también puede apelar a la memoria y a la síntesis, a la simpleza de la descripción de lo que le tocó observar como testigo.

El periodista debe ser valiente, debe ser fuerte, debe ser arriesgado, debe ser audaz. Pero si no es ninguna de estas cosas, puede ser honesto y con eso le alcanzará de sobra: puede ser honesto para reconocer sus miedos, puede ser honesto para intentar superar debilidades, puede ser honesto para intentar audacias, y por sobre todas las cosas puede ser honesto para intentar ser periodista.

El periodista debe saber que las cosas se terminan. Que todo es pasajero. Que nada es permanente. Que a cada momento debe inventarse realidades para buscarlas, y cuando las encuentre deberá saber que han terminado. Y empezar de nuevo.

Y tirar la solemnidad por el inodoro.

Y reírse hasta morir.

El periodista debe trabajar mucho, casi sin descanso, casi permanente. Pero eso no quiere decir que el mayor esfuerzo o la permanencia aseguren resultados.

Habrá momentos en que bastará pensar.

Habrá momentos en que usar la inteligencia ahorrará esfuerzos físicos. Pero también habrá momentos en que la inteligencia no será suficiente y deberá pedir prestada. Es de seres inteligentes saber cuando están al borde y consultar a los que saben más en todos los asuntos posibles.

Ser periodista no debiera significar mirar desde lo alto.

En algunos momentos es conveniente retratar a los demás desde lugares lo más abajo posible. Intentar hablar de los demás solo hablando de sí mismos nos acerca más al solipsismo y a la egolatría que a la cotidiana realidad del próximo.

Ser periodistas es ser un contador de historias. Reales, imaginarias, inventadas o calcadas pero cada vez distintas. Y si son las mismas, cada vez mejores. Y si no hay mejores, cada vez mejor contadas. 

Un periodista puede ser hombre y asumirlo. Periodista podría ser una mujer y gritarlo.

Periodista podría elegir ser diferente, o ser diferente sin elegirlo, pero mostrarlo.

Un cualquiera podría. Un académico podría.

Un hombre de trabajo. Una mujer de la calle.

Un abogado podría. Un contador público, un médico, un prócer.

No hace falta inspiración ya que las musas son inventos. No hacen falta títulos de grado ni de posgrado ni multigrado.

Hacen falta algunos maestros a elección, sensibilidades, emociones y pensamientos.

Hace falta observar o caer rendido frente al arte. Las conspiraciones no hacen falta.

Las comprobaciones sí. Y se puede ser duro, pero sensible y emocional y entusiasta.

Pero medido y obstinado.

Los periodistas y las periodistas no son mejores ni peores que el resto de la raza humana. Pero nos pueden mostrar los detalles. La objetividad es invento viejo, y ya nadie se lo cree.

Un periodista no es un juez, ni un economista, ni bartender, ni una confidente, ni un ginecólogo, ni el número 9 en la cancha, ni un forense.

Debe buscar el lado malo de las cosas y el lado oscuro de los poderosos. Un periodista debe ser nada más que eso. Y debe molestar al que esconde lo que todos debieran saber.  Para eso ha venido. Y varios debieran saber que es bastante tarea.

Te puede interesar

te puede interesar también...
Visitá la sección Emilio Vera Da Souza