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El empresario que según el Gobierno generó el bloqueo de biodiesel con EE.UU

Desde la Casa Rosada señalan a Alex Ingham como el responsable del fracaso de las negociaciones bilaterales con Donald Trump.

9/11/2017

La sospecha comenzó a circular apenas algunos medios lo mencionaron. Alex Ingham quedó en el centro de la polémica por el bloqueo de las exportaciones argentinas de biodiesel a EE.UU. en el marco de la gira de Mauricio Macri por Nueva York.

Macri le pidió a Trump que levante el bloqueo al biodiesel. El Gobierno nacional filtró a la prensa que Ingham era el principal responsable del bloqueo,  para ocultar el fracaso de las negociaciones bilaterales. El fracaso quedó confirmado este jueves con un comunicado oficial del Departamento de Comercio de Estados Unidos: el gobierno de Donald Trump impuso sanciones definitivas al biodiésel argentino.

La hipótesis giraba en torno a que, al parecer, el CEO de la multinacional Archer Daniels Midland (ADM) en la Argentina habría tenido intenciones de comprar una empresa del negocio de biocombustibles de la cual ni siquiera trascendió el nombre.

Como la operación se cayó, entonces ADM -con Ingham a la cabeza- habría desarrollado una fuerte estrategia de lobby ante autoridades del gobierno estadounidense para que se bloquee definitivamente el ingreso de biodiesel argentino.

La operación mediática impulsada por la Casa Rosada, si bien tuvo algún rebote, no pasó a mayores en el sector agroexportador donde de verdad lo conocen a Ingham, que cultiva desde hace décadas un muy bajo perfil empresarial.

"Alex es un típico ejecutivo de multinacional, híper eficiente e inteligente; pero de ninguna manera tiene acceso a la Casa Blanca para torcer una decisión del presidente Donald Trump", comentó un amigo de Ingham que prefirió no revelar su identidad.

En rigor, ADM no fue la única firma que apeló ante el Departamento de Comercio de EE.UU. que conduce Wilbur Ross para frenar las importaciones de biodiesel argentino, sino que lo hicieron todas las empresas del sector por supuesto dumping.

Las fuentes consultadas cuentan que Macri no está furioso con Ingham (a quien ni siquiera conoce) sino con los propios funcionarios de Cancillería, Agroindustria y Producción que están llevando adelante las negociaciones con EE.UU.

Es decir, funcionarios que acompañaron al presidente a EE.UU. repitieron la estrategia de individualizar un culpable afuera para tapar la falta de resultados concretos, tal como hizo el kirchnerismo con Paul Singer en plenas negociaciones con los fondos buitres.

En este contexto, la estrategia de la Casa Rosada es llevar este conflicto a la Organización Mundial del Comercio (OMC) para que en este ámbito se resuelva un negocio que representa para el país unos $ 1.200 millones por año.

Fuente: lapoliticaonline

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