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Argentina Cromañón Domingo, 1 de Enero de 2017

La música no es peligrosa: lo peligroso son las condiciones en que se realizan

El autor de esta nota de opinión, analiza la peligrosidad o no de los recitales masivos, a partir del lamentable ejemplo de Cromañón. Pido la participación de todos los actores para aportar a la toma de conciencia.

Por Diego Boris para Télam (*)

"¿Cuántas muertes más serán necesarias antes de ser suficientes?" - se interroga en una de sus primeras canciones el recientemente galardonado con el Premio Nobel de Literatura, Bob Dylan.

Luego de la tragedia de Cromañón, comprendimos lo peligroso de ciertas prácticas y, con desgarrador dolor, la actividad musical en general y los músicos en particular aprendimos mucho. Sin embargo, no fue suficiente.

En los últimos tres años, cinco músicos y tres técnicos fallecieron por electrocución o accidentes laborales arriba de un escenario. Entonces, ¿qué hacer? cuando nos suceden estas cosas no sabemos qué hacer ni qué decir, pero no podemos dejar de hablar de lo que habría que hacer... siempre persiste el "habría".

Por este motivo, desde el INAMU (Instituto Nacional de la Música) convocamos a los que saben (SATE, Asociación Electrotécnica Argentina, SAME, Bomberos de la Policía Federal, Familias por la Vida) para que entre todos podamos aportar los conceptos necesarios para generar un material que sirva, entre otras cosas ¡para tomar conciencia!

Luego de la tragedia de Cromañón, comprendimos lo peligroso de ciertas prácticas y, con desgarrador dolor, la actividad musical en general y los músicos en particular aprendimos mucho.

De este modo elaboramos junto al Sindicato Argentino de Técnicos escénicos (SATE) el manual N° 4: Prevención de Riesgos Escénicos. Así se trabajó para acercar, desde las nociones más básicas hasta las más complejas, los peligros de una deficiente instalación eléctrica, dando respuesta a preguntas que todo músico debe conocer: ¿qué significa 220 voltios? ¿Cuál es la diferencia con 110 voltios? ¿Las dos tensiones son mortales? ¿Me puedo "quedar pegado" con una guitarra o un bajo? ¿Qué es una conexión a tierra? ¿Para qué sirve un disyuntor o una térmica? ¿Puede un grupo electrógeno desencadenar una tragedia? Si le agregamos un adaptador al enchufar un equipo de guitarra o de voces ¿puede esto ser peligroso? En definitiva, aquí estamos hablando de prevenir algunos de los riesgos con los que lamentablemente nos acostumbramos a convivir.

Reconocemos que la seguridad absoluta no existe, pero si logramos disminuir la probabilidad de accidentes será un gran avance.

Como músicos no podemos permitir que en el tiempo que nos tocó vivir permanezca la idea de que la música es peligrosa. Tampoco podemos seguir mirando para otro lado... y seguir confiando en la suerte.

(*) Presidente del Instituto Nacional de la Música.

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