Mendoza,

de
de

 

Emilio Vera Da Souza

everadasouza@gmail.com

Toda una vida a contramano

Ahora voy a confesarlo. Lo oculté mientras pude. Era un secreto incómodo y dañino. Hoy es imposible continuar con esta impostura. Señoras y señores, no tengo ninguno de los elogiosos atributos de Leonardo Da Vinci, ni la inventiva de Bill Gates, ni el talento de Charly García, ni el genio de Charles Chaplin.

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La pena de la pena de muerte

Cada vez que pasa un hecho policial grave, violento, escandaloso y llamativo la radio, pero sobre todo la televisión, lo toma y lo repite hasta el hartazgo, lo multiplica, lo amplifica, lo desmenuza, lo desnaturaliza, lo actúa y lo aprovecha hasta el próximo evento similar.

Los contadores y los escuchadores

Cuan­do uno se reú­ne dis­ten­di­do, pa­ra go­zar de una ce­na o dis­fru­tar de al­gu­nos vi­nos y de char­la ame­na en­tre per­so­nas con bue­na con­ver­sa­ción, sue­len apa­re­cer plan­teos in­te­re­san­tes, jue­gos de pa­la­bras y de la imaginación. Ideas que por lo menos son simpáticas para compartir, o para concluir sobre algo cotidiano.

Cada uno tiene su propia película

Cada uno tiene una película preferida. Y yo también. Algunos lloran con todas. Otros con las románticas, cuando el chico recupera a la chica. Unos se tapan los ojos cuando aparece la imagen sangrante o se retiran cuando da miedo de verdad.